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"Desde la creación del desfibrilador hasta las perspectivas actuales aplicadas a la cardiopatía Chagásica". Comentario
Editorial. "La vida es breve, el arte largo, la ocasión fugaz, vacilante la experiencia y el juicio difícil". Hipócrates. El Dr. Mieczyslaw (Michel) Mirowski posterior a que presenció en Tel-Aviv la muerte súbita del Dr. Harry Heller, colega y amigo suyo, concibió el desarrollo de un desfibrilador automático implantable (DAI) y después de más de una década de investigación fue el 4 de Febrero de 1980 en el Hospital Johns Hopkins cuando por primera vez el Dr. Miroski implantó un cardiodesfibrilador a un paciente de 57 años con cardiopatía isquémica, revascularizado y que había presentado varios episodios de taquicardia ventricular y fibrilación ventricular con pérdida del estado de conciencia, dicho implante lo realizó a pesar del escepticismo y las críticas de muchos de sus colegas. En 1985 la FDA aprobó el uso de los cardiodesfibriladores. Cabe señalar que Mirowski se formó como cardiólogo en el Instituto Nacional de Cardiología de México de noviembre de 1959 a Marzo de 1961, en donde tuvo como maestros al Dr. Enrique Cabrera y al Dr. Sodi Pallares. Durante su estancia escribió sus primeras 4 publicaciones en la revista Archivos del Instituto de Cardiología de México. Desde
1985 han transcurrido tan solo 25 años, en los cuales se han
logrado avances significativos en la prevención de la muerte
súbita, actualmente los DAI son pequeños, se implantan
de forma similar a un marcapaso y tienen funciones avanzadas de estimulación
que permiten terminar una taquicardia ventricular mediante sobre estimulación,
evitando así una descarga innecesaria, pueden combinarse con
terapia de resincronización cardiaca, mejorando no solo la sobrevida,
sino la calidad de vida. En la cardiopatía Chagásica los resultados son diferentes, pues debido al componente inmunológico, los cambios morfológicos son contínuos y los fenómenos arrítmicos son frecuentes. El Dr. Flores Ocampo y cols, en el manuscrito publicado en la revista Archivos de Cardiología de México 2009;79(4):263-267, mencionan que en América Latina se registran 900,000 muertes súbitas debidas a cardiopatía Chagásica, pero debido a que constantemente se forma nuevo sustrato arritmogénico, se ha cuestionado el uso de los desfibriladores en esta enfermedad. En este estudio se demuestra como efectivamente este grupo de pacientes tienen una mayor cantidad de descargas comparado con aquellos que no son portadores de Chagas y la mortalidad, a pesar del dispositivo continúa siendo elevada (23%), aunque menor a la que se reporta en la población con cardiopatía Chagásica, sin desfibrilador en donde se reporta de 29 a 37%, aunque la población estudiada es muy pequeña para poder aseverar que se reduce la mortalidad. Este estudio hace que podamos cuestionarnos lo siguiente: ¿El
uso del desfibrilador realmente es una intervención que mejora
la sobrevida en la cardiopatía Chagásica?. Para
resolver estas dudas es necesario lograr mayor disponibilidad de estos
dispositivos para incrementar la población de estudio y poder
evaluar con mayor poder estadístico los resultados de estas intervenciones,
pues este estudio muestra que podría haber beneficio. |